El estadio está ubicado en el suroccidente de Barranquilla, en el barrio Ciudadela 20 de Julio, sobre la Avenida Circunvalar (Carrera 46 n.° 1 sur‑445), en una zona de fácil acceso por vías principales y con amplias áreas de parqueo. Fue inaugurado el 11 de mayo de 1986 para sustituir al antiguo Romelio Martínez y dotar a la ciudad de un escenario moderno y de gran capacidad, apto para albergar partidos de fútbol profesional, campeonatos nacionales e internacionales y eventos masivos. Desde entonces se ha consolidado como símbolo de la pasión futbolera del Caribe colombiano y epicentro de grandes gestas deportivas de la Selección Colombia y del Junior.
En su configuración tradicional, el Metropolitano ha manejado aforos que oscilan entre los 42.700 y casi 50.000 espectadores, según la fuente y la etapa de adecuación, convirtiéndose en uno de los estadios de mayor capacidad del país. Cuenta con tribunas en las cuatro orientaciones (Norte, Sur, Oriental y Occidental), zonas de palcos, áreas VIP, cabinas de prensa, camerinos para equipos y árbitros, salas de prensa, servicios médicos, baterías de baños, zonas de comidas y parqueaderos para más de 1.600 vehículos. La cancha, certificada por FIFA y Conmebol, mide aproximadamente 110 x 75 metros y está rodeada por una pista de atletismo, lo que permite el uso del escenario tanto para fútbol como para pruebas atléticas y ceremonias de inauguración y clausura de eventos deportivos.
En el plano deportivo, el estadio es la sede habitual de los partidos de local del Junior de Barranquilla y el lugar donde la Selección Colombia disputa la mayoría de sus encuentros de eliminatorias al Mundial, lo que ha hecho que la ciudad sea reconocida como “casa de la Selección”. El Metropolitano ha sido escenario de clasificaciones mundialistas, finales del fútbol profesional colombiano, los Juegos Nacionales de 1992, partidos de la Copa América 2001, los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2006 y el partido inaugural del Mundial Sub‑20 de la FIFA 2011, entre otros eventos de alto nivel. Esta trayectoria lo posiciona como uno de los recintos deportivos con mayor carga histórica y simbólica del fútbol colombiano.
En términos de servicios y experiencia para el público, el estadio ofrece tribunas con cubiertas termoacústicas en sectores de preferencia, iluminación LED de alta potencia apta para transmisiones HD y eventos nocturnos, sonido profesional, zonas de venta de alimentos y bebidas, tiendas de merchandising y accesos diferenciados para diferentes localidades. Para partidos de la Selección y grandes finales, la ciudad organiza operativos especiales de movilidad, seguridad, salud y logística, de modo que la visita al Metropolitano se convierte en una auténtica “fiesta del fútbol” que involucra a todo Barranquilla.
Desde enero de 2026 el estadio se encuentra en un proceso de ampliación y remodelación integral impulsado por la Alcaldía de Barranquilla, con el objetivo de elevar su capacidad y estándares a la altura de grandes recintos internacionales. El proyecto contempla aumentar el aforo a unas 60.000 sillas en partidos de fútbol y hasta 75.000 espectadores en conciertos, reconfigurar y ampliar graderías, modernizar camerinos y túneles, instalar una franja LED de 500 metros alrededor del campo, dos pantallas gigantes en tribunas norte y sur, mejorar el sistema de drenaje y sembrar césped híbrido de mayor durabilidad. La nueva fachada, revestida en aluminio con iluminación que resalta los colores rojo, blanco y azul del Junior, busca convertir al Metropolitano en un ícono urbano y en un escenario apto para finales de Copa Libertadores, Sudamericana y otros eventos de talla mundial.
Para quien lo visita como turista, el Estadio Metropolitano es un lugar ideal para experimentar la cultura futbolera del Caribe, ya sea asistiendo a un partido del Junior o de la Selección Colombia, o recorriendo sus alrededores en días sin evento para apreciar su arquitectura y murales alusivos al equipo y a figuras del fútbol. Varias agencias y guías locales incorporan el estadio en city tours por Barranquilla, combinándolo con paradas en el Gran Malecón, el Museo del Caribe y el Museo del Carnaval. Siempre es recomendable consultar con fuentes oficiales el estado de las obras, los partidos programados y las condiciones de acceso vigentes, en especial durante el periodo de remodelación.
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