La Boquilla es un corregimiento ancestral de pescadores ubicado al norte de la zona hotelera de Cartagena, a solo 15-20 minutos del centro de la ciudad y 7 km al norte de Cartagena. Este pueblo de raíces afrocaribeñas tiene más de 200 años luchando heroicamente por la resistencia cultural para conservar sus tradiciones ancestrales, donde los tambores juegan un rol protagónico. Es famoso por su playa extensa certificada con Bandera Azul, sus recorridos en canoa por los manglares y su sabor caribeño auténtico.
Cuando el turista llega a La Boquilla, se encuentra con un pueblo pesquero tradicional de raíces afrocolombianas, donde la naturaleza y la cultura se entrelazan en un ambiente auténtico y vibrante
El lugar muestra dos realidades de Cartagena: una de las zonas más desfavorecidas de la ciudad, pero al mismo tiempo, donde se están construyendo hoteles de cinco estrellas y apartamentos de lujo.
La experiencia es auténtica, fuera de la Ciudad Amurallada, conectando con la realidad de una comunidad de pescadores nativos con una cultura encantadora.
El recorrido en canoa por los manglares de La Boquilla es la actividad estrella.
Estas plantas acuáticas forman túneles naturales bajo los cuales los visitantes pueden deslizarse en canoa, lo que le da un toque único a la experiencia
El bogador dirige la canoa a través del bosque de manglares y la ciénaga de Juan Polo, atravesando túneles naturales como el túnel de la amistad, el amor y la salud.
Durante el recorrido, el turista puede:
Observar pequeños cangrejos trepar por las ramas de los manglares
Avistar diversas especies de aves, peces y mamíferos
Ver a los pescadores en su labor diaria
Aprender sobre la importancia de los manglares para el ecosistema y su labor para protegerlos
Aprender sobre la pesca tradicional con atarraya
El bosque de manglar alberga una rica biodiversidad, permitiéndonos avistar diversas especies de aves y cangrejos, y con algo de suerte, un mapache o un loro verde podrían aparecer en las orillas del río.
La Boquilla es un pueblo de pescadores que hace más de 200 años sigue en la lucha heroica de resistencia cultural para conservar sus tradiciones ancestrales, en las que los tambores juegan un rol protagónico.alternativetravelcartagena+1
El taller de tambores dura aproximadamente una hora y es una oportunidad única para conectarse con los ritmos típicos africanos de la música folclórica de la región, como:
Cumbia
Bullerengue
Mapalé
Champeta
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El taller es liderado por jóvenes emprendedores de la comunidad Afrodescendiente de La Boquilla, comprometidos con el desarrollo humano y económico que va orientado a rescatar y preservar las tradiciones culturales de la herencia africana
Los visitantes pueden:
Aprender los golpes básicos del tambor alegre
Tocar la cumbia colombiana
Descubrir los ritmos típicos del caribe colombiano
Participar activamente junto con los anfitriones improvisando libremente, aunque nunca antes haya tenido contacto con un tambor
Construir con sus propias manos un tambor alegre, símbolo de la identidad ancestral
En las playas de La Boquilla se pueden disfrutar diversas delicias del sabor caribeño:
Agua de coco fría
Cocadas de coco
Caballitos y alegrías
Cócteles
Raspa’o de tamarindo
Mango verde con sal y pimienta
Almuerzo típico con arroz, patacombes y ensalada
El almuerzo completo típico de la región incluye lo que se pesca durante la jornada, preparado en el horno de leña por la familia del pescador.
En el año 2019, la playa de La Boquilla fue certificada con Bandera Azul, un importante reconocimiento internacional que la identifica como un espacio propicio para el turismo responsable y sostenible.
La playa tiene 200 metros de largo y recientemente obtuvo uno de los cuatro primeros certificados de Bandera Azul en Colombia.
La Boquilla es uno de los principales centros donde el turismo comunitario se ha desarrollado con mayor amplitud, para la puesta en valor de la cultura boquillera, sus cantos, su gastronomía y sus oficios tradicionales como estandarte de una comunidad que lucha por la conservación de su identidad.
Las encantadoras playas de La Boquilla, corregimiento pesquero de raíces afrocaribeñas, cada vez están más en tendencia y visitadas, en especial por suizos, israelíes, alemanes y argentinos, entre otros extranjeros.
Después de visitar La Boquilla, el turista regresa con una sensación de conexión auténtica con la cultura afrocolombiana, de haber navegado por los túneles de manglares y de haber tocado los tambores ancestrales.
La experiencia deja una memoria emocional duradera de los ritmos de la cumbia, del sabor del coco fresco, de los cangrejos trepando por los manglares, de las aves volando sobre la ciénaga y de la calidez de la comunidad pesquera.
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