El Cañón del Río Chicamocha en su tramo soatense es una de las formaciones geográficas más colosales y menos exploradas del oriente andino. Desde las terrazas veredales de Soatá, la montaña se precipita hacia una falla tectónica milenaria por donde serpentea el caudaloso río Chicamocha, configurando un ecosistema de bosque seco premontano de extraordinaria biodiversidad, cactus candelabro y salientes de roca con vistas infinitas.
A diferencia de las áreas comercializadas del cañón en Santander, el flanco boyacense de Soatá ofrece una inmersión ecoturística auténtica, silenciosa y agreste. Rutas como el Sendero de La Jabonera y caminos de herradura históricos permiten a senderistas y ciclomontañistas recorrer cañadas escarpadas observando aves rapaces, fósiles marinos y atardeceres de fuego sobre el cañón.
Horario recomendado de caminata y visita a miradores de 6:30 a.m. a 4:30 p.m. para evitar las horas de calor extremo del mediodía. Acceso libre por caminos veredales.
Desde el casco urbano de Soatá se accede en vehículo campero o mototaxi rural en 15 minutos hacia las veredas occidentales que bordean el cañón.
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