El Cabrito Santandereano es la cumbre gastronómica de la provincia de Guanentá y el cañón del río Suárez en Santander. Criado en los suelos agrestes y laderas áridas de Barichara y el corregimiento de Guane, el caprino joven (de 3 a 6 meses de edad) ofrece una carne de excepcional terneza, jugosidad y aroma sutil que resume la recia identidad culinaria de Santander.
La carne se adoba durante horas con salmuera de pozo, ajos triturados, cebolla cabezona, comino y toques de guarapo o panela raspada. Posteriormente se dora lentamente en asadores de leña de orégano y guayabo, o en hornos de barro cocido, permitiendo que la piel adquiera un tostado crujiente mientras su interior se deshace con el tenedor. Es el plato central de celebraciones familiares, parrandas y ferias comarcanas.
Ineludible en los restaurantes coloniales de la Calle Real de Barichara, los comedores típicos de la plaza de Guane y los piqueteaderos tradicionales de San Gil y Zapatoca.
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