El Templo Doctrinero de San Pedro de Oicatá es uno de los tesoros arquitectónicos e históricos más deslumbrantes y desconocidos de Boyacá. Declarado Monumento Nacional, este recinto del siglo XVI conserva intacta la atmósfera de la primera evangelización muisca con pinturas murales y un artesonado hispano-mudéjar sin igual.
Construido hacia 1590 como centro doctrinero para catequizar a los indígenas de la encomienda de Oicatá, el templo fusionó la fe católica con la mano de obra artística nativa. En sus muros de tapia pisada subsisten frescos al temple elaborados por artistas indígenas con pigmentos naturales y motivos florales andinos, presididos por un monumental retablo barroco en madera dorada.
Abierto para recorridos culturales y celebraciones religiosas de jueves a domingo y días festivos. Aporte voluntario para su conservación.
Desde Tunja se toma la salida norte por la autopista hacia Paipa, desviándose hacia el oriente en el cruce de Oicatá (8 km totalmente pavimentados).
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