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La Carne a la Perra es uno de los platos más emblemáticos, criollos y tradicionales de la gastronomía llanera, originaria de San Martín (Meta), uno de los municipios más antiguos de los llanos orientales de Colombia. Se trata de una preparación de carne de res magra enrollada y cocida lentamente dentro del cuero de la res (o actualmente piel de cerdo) hasta quedar jugosa, desmechada y tierna: un banquete crocante de sabor que refleja la herencia ancestral, la creatividad de los llaneros y su ingenio para transformar un sacrificio en un plato que celebra la comunidad.

Su nombre más aceptado se origina de dos versiones: la primero dice que se debe a la forma de preparación, ya que la carne se embolsa en lo que antiguamente se llamaban «talegas, zurrones o perras» (bolsas de cuero utilizadas para cosechas y transporte); la segunda cuenta que en los hatos se reservaba carne escondida (la «perrada») específicamente para cuando los vaqueros reclamaban más, y esta se asaba enterrada, cubierta con brasas y cola. Independientemente del origen, la carne toma el nombre de una parranda o guayabo («perra») para recuperarse al otro día, lo que confirma su leyenda de comida de resaca y reconfortante.

El proceso de cocción lenta

Lo que hace único a este plato es la cocción lenta de 12 a 14 horas, en horno de barro (hasta 600°C) o horno de gas (350°C), cerrando herméticamente el paquete de carne cosida en piel de cerdo o cuero de res para que se cocine en sus propios jugos, conservando la humedad, el sabor y la ternura. La carne se adoba con cebolla molto picada, ajo, sal, pimentón, cerveza o aguardiente llanero y se envuelve empaquetando la piel, selló herméticamente con alambre o cáñamo, y se lleva al horno con una preparación artesanal, donde el fuego se va apagando progresivamente para que se cocine suavemente.

Ingredientes y acompañamientos

Los ingredientes principales son:

  • 100 libras de carne de novillo (menor a 2 años, magra y sin grasa)

  • Cebolla larga y ajo para el adobo

  • Sal al gusto

  • Cerveza (algunas versiones incluyen)

  • Piel de cerdo (también llamada «piel para lechona»), usada actualmente como envoltura, para facilitar la cocina y conseguir el crocante chicharrón al final

Se acompaña de plátano maduro asado, yuca, papa, guacamole, torta de banano, tungo a la parrilla (arroz con cuajada envuelto), pan de arrozqueso siete cueros y como bebida, limón con panela, refrescando el paladar después de un plato tan intenso, sabroso y reconfortante.

La carne queda jugosa, blanda, desmechadita, con un sabor intenso a res, ahumado del horno y el cocido en piel que le da carácter único. Ideal para compartir en familia, durante parrandas llaneras, en chozas o ferias gastronómicas, es una muestra del ingenio, la pasión y la memoria culinaria de los llaneros del Meta.

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Isabella
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