El Cuchuco de Trigo con Espinazo de Cerdo es la reina indiscutible de las sopas campesinas del altiplano boyacense. Nacido en las frías mañanas de páramo para brindar energía a los labriegos tras arduas jornadas de arada, este potaje espeso, aromático y reconfortante resume la generosidad de la despensa de la capital boyacense Tunja y los valles cerealeros de Santa Rosa de Viterbo.
El secreto reside en el grano de trigo semipartido o trillado (cuchuco), cocinado a fuego lento en leña junto con trozos generosos de espinazo de cerdo ahumado que le transfieren un caldo robusto y profundo. Se enriquece con habas verdes recién desgranadas, arveja tierna, cubios cortados en julianas, papas criollas desleídas que otorgan densidad aterciopelada y papa pastusa en dados, coronado siempre con hojas picadas de repollo crespo y un picadillo fresco de cilantro y cebolla larga.
Imprescindible en la Plaza de Mercado del Sur de Tunja, los asaderos típicos de Santa Rosa de Viterbo, las fondas camineras de Paipa y las casonas gastronómicas de Sogamoso.
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