El Suero Costeño Atollabuey es el condimento líquido y crema sagrada que baña la vida cotidiana en las sabanas del Caribe y los Montes de María, con cuna destacada en San Jacinto y el Carmen de Bolívar. Su textura untuosa, densidad espesa y balance magistral entre acidez láctica y notas salinas lo convierten en el acompañamiento omnipresente de la culinaria regional.
Se obtiene mediante la fermentación natural de leche cruda de vaca recién ordeñada. La leche se deja reposar en vasijas o tinajas de barro a temperatura ambiente tropical para permitir la proliferación de bacterias lácticas autóctonas. Una vez que la leche cuaja y se separa el suero líquido translúcido, la masa cremosa se filtra pacientemente en lienzos de tela y se bate con cuchara de palo añadiendo sal marina gruesa, hasta lograr esa textura tan densa que —según la leyenda popular— «es capaz de atollar a un buey».
En las fondas campesinas y ventas artesanales de la Troncal de Occidente a su paso por San Jacinto y las queseras tradicionales de Sucre y Bolívar.
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