El Puente Real de Calicanto es una de las postales coloniales más bellas y emblemáticas de Colombia. Con sus elegantes arcos de medio punto levantados sobre las aguas del río Morro y enmarcado por las casonas coloniales de Monguí, este monumento nacional del siglo XVII parece detenido en el tiempo.
Construido a mano en el siglo XVII bajo la dirección de la orden franciscana, su estructura utilizó la técnica tradicional de calicanto: una mezcla resistente de cal apagada, arena de río y sangre de buey que ha soportado siglos de crecientes fluviales y sismos andinos. Por este puente se transportaron las piedras labradas extraídas de la Peña de Otí para construir la majestuosa Basílica de Monguí.
Monumento público al aire libre con acceso libre permanente las 24 horas. Entrada gratuita.
Ubicado a escasas tres cuadras de la Plaza Principal de Monguí, sobre la salida peatonal que conduce hacia el Páramo de Ocetá.
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